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Lun 12 octubre 2026

Tras perder la Intendencia, comienza otra batalla colorada: quién manda en Asunción rumbo al 2028

La derrota de Camilo Pérez abrió mucho más que una crisis electoral dentro del Partido Colorado en Capital. Aunque la ANR mantiene una cómoda mayoría en la Junta Municipal, la disputa por su presidencia amenaza con convertirse en el primer capítulo de una pelea mayor: definir quién será el verdadero jefe político del coloradismo asunceno de cara a las elecciones generales de 2028.

El día después de la derrota encuentra al Partido Colorado ante una situación política particular: perdió la Intendencia de Asunción, pero mantuvo intacto buena parte de su poder dentro del legislativo municipal.

Según los resultados preliminares, Soledad Núñez obtuvo 133.325 votos frente a los 128.301 alcanzados por Camilo Pérez, una diferencia de 5.024 sufragios. Sin embargo, para la Junta Municipal, la Lista 1 consiguió 149.231 votos y logró colocar a 15 de los 24 concejales, frente a nueve bancas de sectores opositores.

Es decir, la ANR perdió el principal sillón del municipio, pero conserva una mayoría propia capaz de controlar la Junta.

Y allí comienza la siguiente elección.

La presidencia de la Junta, primera batalla

Dentro del coloradismo ya empiezan a aparecer tres nombres alrededor de los cuales podría ordenarse la disputa por la presidencia de la Junta Municipal: Gerardo “Gringo” Benítez, Sebastián “Seba” Radice y Miguel Sosa.

No es casualidad.

Son precisamente los tres candidatos colorados con mayor respaldo individual en las urnas. Benítez encabezó las preferencias con 15.711 votos, seguido por Radice con 13.005 y Miguel Sosa con 12.986. Entre Radice y Sosa hubo apenas 19 votos de diferencia.

Pero detrás de esos tres concejales existen también tres construcciones políticas diferentes.

Por eso, la discusión sobre quién presidirá la Junta no debería leerse solamente como una negociación entre 15 concejales colorados.

Es, en realidad, una discusión sobre quién manda en la ANR de Asunción después de la derrota de Camilo Pérez.

Turi Capello y la construcción desde las bases

Uno de esos espacios tiene como figura central a Jorge “Turi” Capello, secretario privado del presidente Santiago Peña y uno de los dirigentes que viene realizando desde hace tiempo un trabajo territorial de bajo perfil, especialmente dentro de las estructuras partidarias de la Capital.

Su principal carta electoral quedó fortalecida este domingo: Gringo Benítez terminó siendo el concejal colorado más votado de Asunción.

El vínculo político entre ambos no es nuevo. Durante las internas, Benítez reconoció públicamente el liderazgo de Capello dentro del equipo que impulsó su candidatura. Su sector desarrolló además una estructura territorial sobre seccionales y dirigentes barriales que posteriormente pasó a formar parte de la campaña de Camilo Pérez.

Benítez ya había dado una primera demostración de fuerza en las internas de junio, cuando encabezó la lista de concejales de Honor Colorado. Ahora repitió la señal en las municipales y quedó primero dentro de toda la Lista 1.

Si logra además quedarse con la presidencia de la Junta, Capello tendría una plataforma política importante para discutir el liderazgo capitalino en el proceso hacia 2028.

Luisfer Bernal tiene una cuenta pendiente

El segundo espacio gira alrededor de Luis Fernando “Luisfer” Bernal.

Bernal tiene un antecedente que pesa especialmente dentro del Partido Colorado: en las municipales de 2021 fue el candidato a concejal más votado de Asunción y, de hecho, uno de los concejales con mayor votación del país, con más de 14.000 votos preferenciales.

Su nombre surgió posteriormente como una de las principales opciones de Honor Colorado para disputar la Intendencia en 2026.

Durante meses su candidatura fue considerada una posibilidad real dentro del oficialismo, hasta que finalmente decidió apartarse de la carrera y respaldar a Camilo Pérez. Medios nacionales informaron entonces que Bernal había bajado su postulación cuando el cartismo comenzó a cerrar filas alrededor del presidente del Comité Olímpico Paraguayo.

Ese antecedente adquiere ahora otra dimensión.

Camilo Pérez perdió la Intendencia y Bernal conserva estructura, experiencia electoral y presencia dentro del oficialismo.

Su apuesta en esta elección fue Seba Radice, quien terminó segundo entre los colorados más votados, con 13.005 preferencias.

Para el grupo de Bernal, por tanto, controlar la Junta representaría algo más que ocupar un cargo institucional: permitiría reposicionar un liderazgo que quedó postergado cuando Honor Colorado decidió apostar por Camilo Pérez.

Raúl Latorre y la tercera pata

El tercer sector tiene probablemente al dirigente colorado con mayor peso electoral propio actualmente en Capital: Raúl Latorre.

En las elecciones generales de 2023, Latorre fue el diputado más votado de Asunción, con 50.200 votos, muy por encima del resto de los candidatos de Capital. Posteriormente consolidó poder institucional hasta llegar a la presidencia de la Cámara de Diputados.

También fue jefe de campaña de Camilo Pérez y uno de los principales articuladores de la unidad colorada después de las internas municipales.

Su figura dentro de la Junta es Miguel Sosa, quien obtuvo 12.986 votos y quedó apenas 19 sufragios detrás de Radice.

Sosa ya integró la Junta durante el periodo anterior y ahora llega fortalecido electoralmente para un segundo mandato.

Una eventual presidencia suya fortalecería territorialmente a Latorre y le permitiría mantener una estructura propia en Capital luego del golpe que representa haber encabezado políticamente una campaña que finalmente perdió la Intendencia.

La derrota cambió el tablero

Hasta el domingo, el objetivo común era ganar la Municipalidad.

Eso permitía mantener alineados circunstancialmente a dirigentes con proyectos políticos distintos.

La derrota cambia completamente esa lógica.

Sin un intendente colorado que concentre poder, presupuesto, estructura territorial y exposición pública, la Junta Municipal pasa a convertirse en el principal centro de poder institucional de la ANR dentro de Asunción.

Y quien controle políticamente esos 15 votos tendrá una herramienta considerable.

Aquí aparece además una paradoja: la oposición gobernará la Municipalidad con Soledad Núñez, pero necesitará negociar permanentemente con una Junta dominada por los colorados.

Eso transforma al futuro presidente del legislativo municipal en una figura mucho más relevante de lo que habría sido con un intendente de su mismo partido.

Podrá convertirse en interlocutor —o principal contrapeso— de la nueva intendenta.

Una elección pensando en 2028

Por eso, detrás de la discusión sobre Gringo Benítez, Seba Radice o Miguel Sosa existe una pregunta mucho más importante:

¿Quién será el próximo líder colorado de Asunción?

Turi Capello tiene estructura partidaria, cercanía con el presidente Santiago Peña y acaba de colocar al concejal más votado.

Luisfer Bernal conserva capital político propio, viene de haber sido el concejal más votado en 2021 y había construido una precandidatura a intendente antes de ceder ese espacio a Camilo Pérez.

Raúl Latorre tiene probablemente la legitimidad electoral individual más importante entre los tres sectores: fue el diputado más votado de Capital en 2023, preside la Cámara Baja y construyó durante los últimos años una importante estructura dentro del Partido Colorado.

Los tres tienen ahora representación entre los concejales más votados.

Y los tres miran inevitablemente hacia 2028.

La presidencia de la Junta será apenas la primera medición de fuerzas.

Porque después de perder la Intendencia de Asunción, la ANR tendrá que reconstruir un liderazgo capitalino. Y esa reconstrucción difícilmente será pacífica.

La carrera, en realidad, no comenzó ayer.

Hace más de dos años que se viene corriendo. La derrota de Camilo Pérez simplemente dejó la pista completamente despejada.

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