El Ministerio de Justicia difundió las primeras imágenes del operativo de requisa realizado en el Centro Penitenciario Martín Mendoza, de Emboscada, tras la fuga de Éver Alejandro Ozuna López y Robert Arsenio Merlo Villalba.
El procedimiento se desarrolla con participación del Ministerio Público y la Policía Nacional, mientras avanzan las investigaciones sobre posibles negligencias y responsabilidades de funcionarios penitenciarios.
El Centro Penitenciario Martín Mendoza, de Emboscada, continúa bajo intervención de las autoridades luego de la fuga de dos internos registrada durante la madrugada del domingo 25 de octubre.
El Ministerio de Justicia dio a conocer las primeras imágenes de la requisa realizada en el establecimiento penitenciario, como parte de las diligencias destinadas a esclarecer las circunstancias que permitieron la evasión de Éver Alejandro Ozuna López, alias “Tanchí”, y Robert Arsenio Merlo Villalba, quienes se encontraban recluidos en el Módulo 7.
El operativo cuenta con la participación del Ministerio Público y efectivos de la Policía Nacional, que trabajan para identificar posibles irregularidades en los mecanismos de vigilancia y control.
Cortaron barrotes y escaparon utilizando sábanas
De acuerdo con los antecedentes de la investigación, ambos reclusos ocupaban la celda 10 del Módulo 7, correspondiente a un sector de alta seguridad.
Los internos habrían cortado dos barrotes de una ventana y utilizado cuerdas improvisadas con sábanas y frazadas para descender por las murallas del establecimiento.
Uno de los aspectos más cuestionados es que la fuga habría sido detectada entre cinco y seis horas después de producirse, situación que puso en evidencia posibles deficiencias en los controles internos.
Cuatro guardiacárceles detenidos y seis funcionarios investigados
Como consecuencia de la evasión, seis funcionarios penitenciarios fueron sometidos a un sumario administrativo, mientras que cuatro guardiacárceles fueron detenidos en el marco de la investigación.
El viceministro de Política Criminal, Rubén Maciel, reconoció que existen indicios de negligencia en el cumplimiento de los protocolos de seguridad.
Las autoridades buscan determinar si la fuga fue consecuencia de fallas en los procedimientos de vigilancia o si existió algún grado de complicidad por parte de funcionarios del penal.
Requisa e investigación en curso
La intervención tiene como objetivo revisar las condiciones de seguridad, identificar elementos relacionados con la fuga y reunir evidencias que permitan establecer responsabilidades.
Paralelamente, continúan las tareas de búsqueda de los dos internos fugados, con operativos coordinados por las fuerzas de seguridad.
El caso vuelve a poner en discusión la efectividad de los sistemas de control penitenciario, especialmente en establecimientos destinados a albergar personas privadas de libertad consideradas de alta peligrosidad.
