El médico que encabezó la intervención del servicio afirmó que no se encontraron consentimientos informados ni avales de bioética para determinados procedimientos investigados. También refirió denuncias de maltratos al personal y sobre medicamentos vencidos. Según el interventor, el profesor Ruotti negó los señalamientos al ser consultado.
Denuncias sobre presuntas irregularidades en la Cátedra y Servicio de Ginecología y Obstetricia del Hospital de Clínicas motivaron una intervención cuyo responsable, el doctor Roberto Corbeta, cuestionó públicamente la restitución del profesor Ruotti al frente del área.
En declaraciones al SNT, Corbeta sostuvo que el retorno del jefe del servicio se produjo sin que el Consejo Directivo y el Consejo Superior Universitario hubieran estudiado los resultados de la intervención. Según explicó, esa revisión debía realizarse antes de dar por concluido el proceso.
El médico señaló que remitió una nota al decano interino para expresar sus objeciones al procedimiento y solicitar que las instancias universitarias correspondientes examinen el caso.
Procedimientos y consentimiento informado
Uno de los puntos centrales de la investigación se relaciona con procedimientos realizados a pacientes y la documentación necesaria para llevarlos adelante.
Corbeta afirmó que durante la intervención no se encontraron los consentimientos informados ni las aprobaciones de las instancias de investigación y bioética correspondientes a los procedimientos cuestionados. Calificó esta situación como de suma gravedad y sostuvo que debe ser evaluada por las autoridades universitarias.
El profesional indicó que entregó un informe de aproximadamente 90 páginas, acompañado de documentación de respaldo y una conclusión de dos páginas. Aclaró que existen presuntos hechos que requieren estudio y evitó adelantar conclusiones sobre las responsabilidades.
Denuncias de maltratos y amenazas
El interventor también refirió que funcionarios de distintas áreas, entre ellas Obstetricia, Pediatría y Neonatología, presentaron denuncias contra el jefe del servicio.
Según su relato, tras la restitución de Ruotti se produjeron situaciones de presunto maltrato y amenazas hacia trabajadores que habían declarado durante la intervención. Aseguró que algunos funcionarios sufrieron descompensaciones y debieron acudir a urgencias.
Corbeta cuestionó, además, que se haya dispuesto el regreso de personal que él había trasladado durante su gestión como interventor por supuestas irregularidades. También expresó preocupación por el acceso del jefe restituido a documentos vinculados con la investigación.
Señalamientos sobre medicamentos vencidos
Otro de los asuntos mencionados durante la entrevista fue una denuncia de obstetras sobre la supuesta autorización para utilizar medicamentos con hasta tres meses de vencimiento.
Corbeta precisó que se trata de declaraciones que deben investigarse y que no constituyen conclusiones definitivas. Asimismo, señaló que Ruotti fue consultado durante la intervención y negó los señalamientos.
El médico insistió en que el caso debe ser analizado por los órganos universitarios correspondientes. En el material difundido no se incluye una respuesta de esas instancias sobre los motivos de la restitución ni una resolución definitiva que determine responsabilidades.
