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Asunción
Mar 27 octubre 2026

Jatar ofrece derechos a los homosexuales, pero los insulta y los manda a esconderse

Después de haber reconocido una relación sexual con una persona trans, el diputado propone contratos para parejas del mismo sexo. Sin embargo, su discurso de protección incluye insultos y rechazo a que esas parejas se muestren afecto en público.

Jatar “Oso” Fernández quiere hablar de derechos, pero no abandona los insultos. Durante su intervención en Diputados propuso un contrato civil para proteger a parejas del mismo sexo y, casi al mismo tiempo, les pidió que mantengan su vida afectiva encerrada en sus casas.

“Cada puto y cada puta que se quede con su historia en su casa”, lanzó. Después sostuvo que era necesario salvaguardar sus derechos. La contradicción salió de su propia boca.

El diputado explicó que busca proteger a quienes, después de veinte años de convivencia, pierden a su pareja. “Necesitamos un contrato, no un matrimonio”, expresó. Pero también cuestionó que dos hombres caminen de la mano o que dos mujeres se besen en la calle.

Protección en los papeles, rechazo en la calle

Fernández pretende reconocer la convivencia, pero rechaza su expresión pública. Habla del amor que puede unir a una pareja durante décadas, mientras utiliza términos despectivos para referirse a esas mismas personas.

El antecedente vuelve su discurso todavía más contradictorio. En marzo de 2024 reconoció, en plena sesión, que había mantenido una relación sexual con una persona a la que describió como travesti. En esa misma intervención apoyó retirar la palabra “género” del nombre de una comisión y formuló comentarios despectivos sobre la homosexualidad.

Aquella experiencia no lo obliga a sostener una posición política determinada. Pero tampoco le sirve de credencial para presentarse como comprensivo mientras descalifica a los demás. Lo cuestionable es esa doble vara: contar su propia intimidad ante las cámaras y reclamar que otras personas ni siquiera se tomen de la mano en la calle.

Mucho discurso; el proyecto todavía no aparece en su exposición

Fernández comenzó anunciando que aprovecharía las cámaras enfocadas en el Congreso. La búsqueda de atención fue explícita. Lo que todavía debe demostrar es cuánto trabajo legislativo está dispuesto a poner detrás de sus palabras.

En su intervención planteó conversar con sus colegas, pero no presentó un articulado ni anunció un tratamiento formal. Por ahora, se trata de una propuesta verbal de contrato civil.

¿Compromiso con derechos o una intervención para ganar protagonismo? La respuesta dependerá de sus próximos pasos. Atribuirle una operación electoral para 2028 sería ir más allá de lo demostrado.

La contradicción, en cambio, no necesita suposiciones: Jatar dice que quiere proteger a las parejas del mismo sexo, pero las insulta y les pide que se oculten. Para quien habla de “humanizar” el país, empezar por tratarlas con respeto sería lo mínimo.

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