Miguel Sosa y Gerardo “Gringo” Benítez disputan la presidencia del Legislativo municipal, mientras Sebastián Radice también aparece en las negociaciones. En la oposición, Álvaro Grau buscará reunir el respaldo de sus colegas. A menos de un mes de la asunción de las nuevas autoridades, Honor Colorado todavía no logra unificar posiciones.
La disputa por la presidencia de la Junta Municipal de Asunción comienza a generar movimientos dentro del Partido Colorado, cuyos 15 concejales electos todavía no alcanzaron un acuerdo para respaldar a un candidato único.
Hasta este domingo, las principales aspiraciones se concentraban en Miguel Sosa y Gerardo “Gringo” Benítez, aunque Sebastián Radice también aparece entre los nombres mencionados para ocupar la conducción del Legislativo capitalino durante el nuevo periodo municipal.
La situación resulta particular porque los 15 concejales colorados electos pertenecen al movimiento Honor Colorado. Sin embargo, esa pertenencia política común no se tradujo, al menos hasta ahora, en un consenso sobre quién debe presidir la corporación.
Tres nombres y distintos respaldos políticos
Gerardo “Gringo” Benítez, quien obtuvo 15.711 votos preferenciales y fue el candidato colorado más votado, cuenta con el respaldo político del entorno de Jorge “Turi” Capello, secretario privado del presidente Santiago Peña.
Por su parte, Miguel Sosa, que consiguió 12.986 votos, está identificado con el equipo político del presidente de la Cámara de Diputados, Raúl Latorre.
Un tercer sector tiene como referente a Sebastián Radice, quien alcanzó 13.005 votos y mantiene vínculos políticos con Luis Fernando Bernal, presidente de la Essap.
Estas diferencias reflejan la presencia de distintos liderazgos dentro del propio oficialismo colorado, que ahora deberán negociar la distribución de los principales espacios de conducción municipal.
Negociaciones abiertas y reuniones entre concejales
En medio de las conversaciones, un grupo de concejales colorados, entre ellos Sosa, Carlos Morel y Radice, ha participado de reuniones para analizar el escenario de la futura Junta Municipal.
Uno de los puntos de discusión es si la presidencia debe corresponder al concejal colorado que obtuvo mayor cantidad de votos preferenciales o si debe resolverse mediante un acuerdo político entre los integrantes de la bancada.
Mientras el sector de Benítez cuenta con el argumento de haber encabezado las preferencias electorales coloradas, los demás aspirantes buscan construir respaldos internos para alcanzar la conducción del cuerpo legislativo.
Tampoco se descarta que las negociaciones incluyan otros cargos de la mesa directiva como parte de un eventual acuerdo.
Hasta el momento, no existe una confirmación pública de que alguno de los aspirantes haya conseguido reunir los votos necesarios para asegurar la presidencia.
Álvaro Grau busca respaldo en la oposición
En la vereda opuesta, Álvaro Grau aparece como el concejal que buscará reunir el apoyo de sus colegas opositores para disputar la presidencia de la Junta Municipal.
Grau fue el candidato más votado de la Alianza Unidos por Asunción, con 13.531 preferencias, y representa a Patria Querida.
La oposición contará con nueve bancas, distribuidas entre los seis concejales de la Alianza Unidos por Asunción y los tres representantes del Partido Liberal Radical Auténtico.
Aunque esta representación no alcanza por sí sola para obtener la presidencia, la eventual falta de unidad colorada podría abrir un escenario de negociaciones entre ambos sectores.
Mayoría colorada frente a una intendenta opositora
La nueva Junta Municipal estará integrada por 24 concejales, de los cuales 15 corresponden al Partido Colorado y nueve a la oposición.
Esta composición plantea un escenario político particular: mientras Soledad Núñez asumirá la Intendencia tras derrotar electoralmente al candidato colorado Camilo Pérez, la ANR conservará una mayoría absoluta en el órgano legislativo.
La elección de la presidencia municipal constituye, por tanto, la primera negociación política importante de la nueva Junta.
Quien resulte elegido tendrá un papel relevante en la organización del trabajo legislativo y en el tratamiento de proyectos, ordenanzas y decisiones administrativas que impulse la futura intendenta.
El próximo 3 de noviembre asumirán las autoridades municipales electas. Para entonces, el Partido Colorado deberá resolver sus diferencias internas o trasladar la disputa directamente a la votación en el pleno.
Por ahora, Honor Colorado tiene los números para controlar la Junta Municipal, pero todavía no consigue acordar quién ocupará su presidencia.
