La disputa por la presidencia de la Junta Municipal de Asunción suma nuevos protagonistas y deja al descubierto las diferencias dentro del oficialismo colorado. Gerardo “Gringo” Benítez, Miguel Sosa y Sebastián Radice fueron los primeros en aparecer como aspirantes, pero ahora se suman César “Ceres” Escobar y Carlos Morel. Los cinco buscan conducir el Legislativo municipal que tendrá un papel determinante frente a la administración de la intendenta electa Soledad Núñez, quien asumirá el próximo 3 de noviembre.
La victoria electoral de Soledad Núñez en Asunción abrió un nuevo escenario político en la capital, donde el Partido Colorado perdió el control de la Intendencia, pero conservó una amplia mayoría en la Junta Municipal, con 15 de los 24 concejales electos para el periodo 2026-2031.
Sin embargo, esa superioridad numérica todavía no se traduce en unidad política. Por el contrario, la carrera por la presidencia del Legislativo municipal comienza a generar una pulseada entre dirigentes del propio movimiento Honor Colorado, que hasta ahora no logran ponerse de acuerdo sobre quién deberá ocupar el cargo.
Cinco aspirantes y varios padrinos políticos
Los primeros nombres que surgieron fueron los de Gerardo “Gringo” Benítez, Miguel Sosa y Sebastián Radice, tres dirigentes que cuentan con respaldos dentro de diferentes equipos políticos del oficialismo.
Benítez, quien encabezó la lista de concejales colorados y fue el candidato más votado de su partido, responde al equipo político de Jorge “Turi” Capello, secretario privado de la Presidencia de la República.
Miguel Sosa, por su parte, mantiene vínculos con el sector liderado por el presidente de la Cámara de Diputados, Raúl Latorre, mientras que Sebastián Radice cuenta con el respaldo político del presidente de la Essap, Luis Fernando “Luifer” Bernal.
A estos tres aspirantes se sumaron César “Ceres” Escobar y Carlos Morel Gadea, ampliando a cinco la cantidad de interesados en quedarse con la conducción de la Junta Municipal.
La aparición de nuevas candidaturas complica las negociaciones internas y obliga a los colorados a encontrar una fórmula de consenso si pretenden evitar una confrontación abierta al momento de elegir a sus autoridades.
La intervención de Luifer Bernal genera molestias
En medio de las negociaciones, la presencia de Luis Fernando Bernal en la Junta Municipal también provocó cuestionamientos dentro del propio sector colorado.
El titular de la Essap mantuvo conversaciones con representantes de otras bancadas, en un intento de construir respaldos para la candidatura de Sebastián Radice.
Según las versiones que circulan entre los concejales, estas gestiones generaron malestar en algunos dirigentes colorados, quienes consideran que primero debería buscarse un acuerdo entre los 15 integrantes de la ANR antes de negociar con la oposición.
La principal preocupación pasa por evitar que las decisiones sobre la conducción del Legislativo municipal terminen siendo impuestas desde afuera de la bancada, sin un acuerdo previo entre sus propios integrantes.
Soledad Núñez tendrá enfrente una Junta de mayoría colorada
La importancia de esta disputa trasciende las aspiraciones personales de los cinco candidatos.
El próximo presidente de la Junta Municipal se convertirá en una de las figuras políticas más influyentes de Asunción, considerando que deberá conducir un cuerpo legislativo con mayoría colorada frente a una administración municipal encabezada por una intendenta opositora.
Soledad Núñez asumirá el próximo 3 de noviembre con el desafío de ordenar las finanzas municipales, revisar contratos, impulsar medidas de transparencia administrativa y encarar una reorganización institucional.
Para avanzar en varios de estos objetivos necesitará el tratamiento y la aprobación de la Junta Municipal, particularmente en cuestiones presupuestarias, ordenanzas, modificaciones administrativas y otros asuntos que requieran decisiones legislativas.
En ese escenario, quien ocupe la presidencia tendrá un papel fundamental en la organización del trabajo legislativo, la construcción de acuerdos y el relacionamiento institucional con la nueva Intendencia.
La mayoría colorada podría convertirse en un factor de estabilidad y cooperación, pero también en un importante contrapeso político para la gestión de Núñez.
¿Una Junta que acompañe o que obstaculice?
La gran incógnita es cuál será la postura que adoptarán los 15 concejales colorados frente al nuevo gobierno municipal.
La derrota electoral del Partido Colorado en Asunción, sumada a las diferencias que atraviesa Honor Colorado a nivel nacional, coloca a sus representantes municipales ante una decisión política importante: construir una mayoría que garantice gobernabilidad sin renunciar al control institucional o utilizar su predominio numérico para confrontar permanentemente con la intendenta.
Por su parte, los nueve concejales opositores también tendrán un papel estratégico, especialmente si las diferencias internas del coloradismo terminan impidiendo la conformación de un bloque unificado.
En ese contexto, no se descarta que las negociaciones por la mesa directiva incluyan acuerdos entre sectores colorados y representantes opositores.
La primera gran batalla política después de las elecciones
Mientras se aproxima el 3 de noviembre, la falta de consenso deja en evidencia que ganar 15 bancas no garantiza necesariamente una conducción política unificada.
Los cinco aspirantes deberán medir sus fuerzas, negociar respaldos y definir si alguno está dispuesto a renunciar a sus pretensiones para facilitar un acuerdo.
Lo que está en juego no es solamente la presidencia de la Junta Municipal, sino también la capacidad de influencia que tendrá cada sector colorado sobre las decisiones de la capital durante los próximos años.
La ANR tiene los votos para quedarse con la presidencia, pero todavía no tiene un candidato de consenso. Y mientras cinco colorados disputan el mismo sillón, Soledad Núñez se prepara para asumir una Intendencia que necesitará acuerdos políticos para llevar adelante su administración.
La pregunta que comienza a instalarse en los pasillos municipales es inevitable: ¿quién terminará imponiéndose entre los cinco aspirantes y a quién responderá políticamente el próximo presidente de la Junta Municipal?
