Adrián Anselmo Aveiro Silguero recibió además cinco años de medidas de seguridad. El tribunal también le prohibió realizar actividades vinculadas con supuestas curaciones espirituales y lectura de cartas.
Un Tribunal de Sentencia condenó este viernes 23 de octubre a Adrián Anselmo Aveiro Silguero a 30 años de prisión, más cinco años de medidas de seguridad, tras un juicio oral desarrollado en Ciudad del Este por delitos sexuales y trata de personas.
Según las publicaciones de Última Hora y Diario Vanguardia, la causa comprendió hechos de abuso sexual en niños, coacción sexual y violación, trata de personas y violación del deber de cuidado o educación. Ocho víctimas prestaron declaración durante el proceso.
Captación mediante supuestas prácticas religiosas
De acuerdo con la investigación fiscal, Aveiro Silguero se aprovechaba de la vulnerabilidad de las víctimas y las captaba mediante supuestos cultos religiosos. Posteriormente, eran sometidas a violencia física y psicológica y aisladas de sus familiares.
Los hechos investigados se vinculan con un establecimiento ubicado en el kilómetro 14 de Minga Guazú, donde el condenado desarrollaba sus actividades como líder umbandista.
Prohibición de realizar curaciones y lectura de cartas
Además de la pena privativa de libertad y las medidas de seguridad, el tribunal dispuso una prohibición de cinco años para ejercer actividades relacionadas con supuestas curaciones espirituales, lectura de cartas y limpiezas corporales o espirituales.
Aunque algunas publicaciones presentan la sanción como una condena de “35 años de cárcel”, el fallo reportado distingue entre los 30 años de prisión y los cinco años adicionales de medidas de seguridad.
Fiscalía señala que podría haber más víctimas
La fiscala Vivian Coronel sostuvo que podrían existir otras personas afectadas que no se animaron a denunciar. La condena corresponde a los hechos acreditados respecto de las ocho víctimas que participaron en el juicio.
Según informó Última Hora, la investigación continúa abierta por la posible participación de otras personas. La sentencia contra Aveiro Silguero se dictó tras la valoración de los testimonios y las pruebas presentadas por el Ministerio Público.
