El malestar dentro de las bases coloradas estaría llegando a un punto de quiebre. Varios dirigentes que aseguran haber trabajado para llevar a Santiago Peña a la Presidencia en 2023 manifiestan su descontento por los compromisos políticos que, según sostienen, continúan sin cumplirse.
“Seguimos acompañando a Santiago Peña, de quien no recibimos nada. Y si en este momento tampoco nos da nada, nos vamos. Si no nos da nada, ¿qué vamos a quedarnos a hacer acá?”, expresaron dirigentes colorados, según testimonios recogidos para este análisis.
Estas expresiones reflejan una situación que merece especial atención: el acompañamiento político de determinados sectores de la dirigencia ya no parece incondicional y podría depender de las respuestas que reciban del Gobierno.
El cuestionamiento tiene una implicancia directa para las aspiraciones presidenciales de Pedro Alliana. Si parte de los dirigentes que respaldaron a Peña en 2023 considera que sus compromisos quedaron pendientes, ¿qué garantías políticas encontrarán para volver a movilizar sus estructuras en 2028?
También plantea una situación incómoda para Horacio Cartes, quien promovió la candidatura presidencial de Peña y cuyo liderazgo fue determinante para reunir a diferentes sectores del coloradismo.
La advertencia de estos dirigentes pone sobre la mesa una realidad de la política partidaria: la disciplina no siempre significa conformidad, y el respaldo público no necesariamente garantiza lealtad electoral.
No obstante, estos reclamos también exponen una cuestión de fondo: los compromisos políticos no pueden justificar el reparto irregular de cargos o recursos públicos. La discusión corresponde al terreno de las relaciones partidarias, sin perder de vista las obligaciones institucionales del Gobierno.
Ahora la pregunta adquiere mayor relevancia: si los dirigentes comienzan a retirarle su respaldo a Santiago Peña, ¿con qué estructura contará Pedro Alliana para sostener su proyecto presidencial de 2028?
Y otra interrogante todavía más delicada: ¿cuántos dirigentes que hoy aparecen en reuniones y fotografías oficiales están realmente dispuestos a seguir acompañando al presidente si consideran que sus reclamos no serán atendidos?
