La disputa por la sucesión en la Gobernación de Central comienza a generar fuertes tensiones internas en el Partido Liberal Radical Auténtico (PLRA). Los precandidatos Pedro Gómez y F. Franco estarían molestos con el gobernador Ricardo Estigarribia, quien viene manteniendo conversaciones con el diputado Raúl Benítez para impulsar su eventual candidatura al Ejecutivo departamental en 2028.
El escenario político dentro del liberalismo en Central comienza a complicarse. Lo que debería constituir un proceso de construcción de consensos para mantener la administración departamental amenaza con convertirse en una disputa interna por la definición del próximo candidato a gobernador.
Según informaciones recogidas en el ámbito político, el actual gobernador Ricardo Estigarribia ya habría inclinado su respaldo hacia el diputado Raúl Benítez, con quien mantuvo reuniones y continúa conversando sobre la posibilidad de que encabece el proyecto electoral para sucederlo.
Esta situación habría provocado el malestar de otros dirigentes liberales que también aspiran a la Gobernación, entre ellos Pedro Gómez y F. Franco, quienes estarían observando con preocupación las negociaciones del mandatario departamental.
RAÚL BENÍTEZ CONFIRMA CONVERSACIONES, PERO HABLA DE UNIDAD
El propio diputado Raúl Benítez reconoció que su candidatura a la Gobernación de Central es una posibilidad que está siendo evaluada junto con referentes del Partido Liberal y su equipo político.
“Y sí, es una posibilidad. Se está hablando con algunos colegas del Partido Liberal, también está ese espacio. También hablando un poco con el equipo, estamos evaluando esa posibilidad”, manifestó el legislador.
Sin embargo, Benítez dejó en claro que no pretende impulsar un proyecto electoral que termine provocando una división dentro de la oposición.
“Siempre tiene que ser en el marco de la unidad. Tampoco nos vamos a anteponer con ese proyecto ante una ruptura. Tiene que ser dentro del marco de una unidad que nos ayude al objetivo principal, que es el Poder Ejecutivo”, sostuvo.
Las declaraciones confirman que la posibilidad de su candidatura está siendo analizada, aunque todavía no existe un anuncio oficial sobre una postulación ni un acuerdo definitivo.
ESTIGARRIBIA, ENTRE SU PROYECTO PRESIDENCIAL Y LA SUCESIÓN EN CENTRAL
El gobernador Ricardo Estigarribia enfrenta un escenario político particular. Por un lado, mantiene sus aspiraciones de convertirse en candidato a presidente de la República en 2028 y viene defendiendo la necesidad de construir una amplia unidad opositora.
Por otro lado, debe afrontar la definición de su sucesor en Central, un departamento de enorme importancia política y electoral, donde diferentes referentes liberales pretenden encabezar la candidatura a gobernador.
El eventual respaldo anticipado a Raúl Benítez plantea interrogantes sobre el mecanismo de selección del candidato y la participación que tendrán los demás aspirantes.
La principal contradicción política que surge de esta situación es que, mientras Estigarribia promueve públicamente la unidad opositora a nivel nacional, las conversaciones sobre su sucesión estarían generando diferencias dentro de su propio partido en Central.
¿UN CANDIDATO DE CONSENSO O UNA DECISIÓN ANTICIPADA?
El malestar atribuido a los sectores vinculados con Gómez y Franco pone sobre la mesa una cuestión fundamental: ¿será la candidatura a gobernador definida mediante un acuerdo entre los diferentes sectores del PLRA o terminará prevaleciendo la preferencia política del actual gobernador?
Hasta el momento, no existe una confirmación oficial de ruptura partidaria. Sin embargo, las versiones sobre el posicionamiento de Estigarribia a favor de Benítez abren un debate sobre el equilibrio interno y las condiciones en que se desarrollará la competencia por la candidatura.
También queda pendiente conocer la posición pública de Estigarribia respecto a las conversaciones y si efectivamente ha tomado una decisión definitiva sobre a quién respaldará.
La disputa por Central podría convertirse en una de las primeras pruebas políticas para el liderazgo de Ricardo Estigarribia, especialmente por su intención de proyectarse como una figura de unidad dentro de la oposición paraguaya.
Mientras tanto, Raúl Benítez mantiene abierta la posibilidad de competir, pero condiciona cualquier avance a la construcción de consensos.
La pregunta que comienza a instalarse dentro del liberalismo es inevitable: ¿podrá Estigarribia construir la unidad nacional que propone si no consigue primero un acuerdo entre los aspirantes de su propio partido en Central?
